martes, 18 de marzo de 2014

Analisis de la compra de ono

Se terminó el culebrón. El lunes se firmó la compra de Ono por parte de Vodafone por 7.200 millones de euros, operación que se cerró el pasado jueves por la tarde después de 24 horas de infarto. Por el camino una agotadora noche de conversaciones a múltiples bandas, la aprobación en Junta de una imaginaria salida a bolsa de la operadora de cable cuando el pescado estaba ya casi vendido y la cesión final de la británica a las pretensiones de los principales accionistas de la española. No le quedaba otra, para ella era matar o morir.

En efecto, con el dinero calentito en mano tras la venta del 45% de Verizon Wireless en Estados Unidos, la viabilidad a largo plazo de Vodafone en España –tras años sufriendo en márgenes e ingresos, lo que ha llevado su Ebitda un 60% por debajo del pico de 2009- pasaba por una compra de este tipo. Algo que anticipamos en estas mismas líneas el pasado mes de septiembre (Valor Añadido, Vodafone va a destrozar el mercado de la telefonía en España, 02-09-2013). Frente a acuerdos con terceros para compartir espectro o desarrollar estrategias conjuntas de comercialización de paquetes integrados, Ono se había convertido para Vodafone, más que en una oportunidad única, en (casi) la única oportunidad para resolver de un plumazo problemas estructurales de alcance, canal y producto.

Como ocurrió con su adquisición el pasado junio de Kabel Deutschland en Alemania, los múltiplos son excesivos. Es verdad que cuando estás adquiriendo el salvavidas que te permite flotar por ti mismo en el bravío mar de la competencia, el precio es lo de menos. Al menos de inicio. Aún así, desembolsar 10,5 veces EV/Ebitda suena a burbuja pre-crisis. Cabe suponer -aunque hay poca experiencia en este tipo de uniones- que no se van a producir grandes desviaciones en las controlables sinergias de costes/capex, estimadas en 2.000 millones de euros, lo que reduciría el multiplicador a 7,5, ratio aún exigente. Y es verdad que, al equilibrar cuota de banda ancha con telefonía móvil (21% y 26%, respectivamente), Vodafone podrá añadir al sustantivo ‘operador’, el calificativo ‘integrado’ con todas las posibilidades que esto comporta. Impacto en ingresos tendrá. Sin duda.

Dicho esto, el panorama en la vida real se antoja complicado para la compañía fusionada. Movistar lleva tiempo anticipándose a este movimiento, no sólo a través de agresivas estrategias comerciales que han perseguido estabilizar el negocio español, caso de Fusión, sino replicando el modelo de British Telecom en Reino Unido: adquisición masiva de contenido, deportivo y de entretenimiento, con objeto de ofrecer la mejor propuesta de cuádruple play que es donde está la pasta. La propia Ono había notado los efectos de esa ofensiva en sus cuentas anuales, con retornos operativos en mínimos desde 2007. De hecho, esta ofensiva del incumbent puede obligar a Vodafone a presentar una alternativa no tanto de valor cuanto de tarifa con el consiguiente impacto en facturación, rentabilidad y fidelidad de la base de clientes. Veremos a ver.


A partir de aquí, el mercado da por descontada una operación de Orange con Jazztel como única salida competitiva para la firma participada por una France Telecom que sigue expectante los movimientos que se están produciendo en Francia alrededor de la venta por parte de Vivendi de su filial SFR, segundo operador local. Esa es su prioridad. No obstante, cualquier retraso en su decisión, que implicaría una seria reflexión estratégica sobre el papel que quiere jugar en España, podría abrir la vía para el aterrizaje en nuestro país, de la mano de Fernández Pujals, de otros interesados en compañías de cable a nivel internacional, caso de Liberty. Jazztel, ese oscuro objeto de deseo, quién lo iba a decir.

Está por ver, finalmente, qué tienen que decir las autoridades de competencia a todo esto. Es evidente que la concentración tiende a ser asintótica, llega un punto en el que se convierte en injustificable tanto pública como privadamente. En términos del nihil obstat administrativo, hacer coincidir la fusión de Vodafone-Ono con otros procesos similares permitiría allanar, sin duda, el camino. Ocupar espacios y el que venga que arree. Al grito de inviable el último, lo mismo hasta hay sorpresas inesperadas por el lado de Yoigo, condenada de lo contrario a la muerte por inanición o a convertirse en agregador de OMVs para mantenerse a duras penas en pie.

En esta particular guerra, aún quedan unas cuantas batallas por relatar. Al tiempo. Stay tuned.

fuente http://blogs.elconfidencial.com/

elconfidencial

el pelotazo de ono

Si las autoridades de competencia dan el visto bueno a la compra de Ono por parte de Vodafone, los inversores financieros que estaban en el operador español de cable van a dar el pelotazo del siglo. Los que fundaron el grupo, entre los que se encuentran Eugenio Galdón, Banco Santander, el dueño de El Pozo o la familia valenciana Domenech, se van a apuntar una plusvalía del 100% o más de lo invertido, según aseguran fuentes financieras.

Para calcular el beneficio particular de cada uno de los inversores, a los 7.200 millones de euros comprometidos por Vodafone hay que restar los 3.300 millones de la deuda que arrastraba Ono, por lo que el valor real del grupo presidido por José María Castellano es de 3.900 millones. Esa es la referencia que se toman para saber cuánto han ganado o perdido unos accionistas a los que la paciencia les ha premiado con mucha generosidad.

Entre los más beneficiados está Eugenio Galdón, el que fuera fundador en 1998 y presidente de la compañía hasta noviembre de 2008. El ejecutivo tiene un 5% de la empresa de telecomunicaciones a través de Grupo Multitel, una participación que tiene valorada en libros en apenas 24,4 millones netos. Con el precio ofrecido por Vodafone, ese paquete vale 195 millones, por lo que la plusvalía neta asciende a 170,6 millones. El mayor tenedor de Multitel es una sociedad domiciliada en Luxembrugo, por lo que el fisco español no sacará mucho provecho a la operación.

Además, Galdón, que cuando fue relevado recibió una indemnización de tres millones de euros, es propietario de una tercera parte de Val Telecomunicaciones. Un vehículo fiscal que reúne los intereses de inversores tan dispares como Unicaja, Casa Kishoo –propiedad del conocido inversor Ram Bhavnani–, Grupo Fuertes (dueño de El Pozo) BNP Paribas, Liberbank y la familia valenciana Domenech, editor del diario valenciano Las Provincias.

Esta sociedad tiene un 5,4% del capital de Ono, que en su última memoria anual estaba valorada en libros en 109,5 millones tras reconocer un deterioro de 29,71 millones. Los accionistas de Val, que entraron en el capital con una valoración neta de deuda de 2.000 millones de euros, obtendrán ahora 206,7 millones, casi el doble de lo invertido.

Los que entraron en 2005, cuando Ono adquirió Auna por 2.251 millones, lo hicieron ya a una tasación algo más alta, según distintas fuentes que la cifran en 2.800 millones. Entre aquellos inversores están CCMP, fondo de JP Morgan Partners, Providence Equity y  Thomas H. Lee Company, que tomaron cada uno el 15% del capital. GE Capital y Quadrangle Group compraron entre un 8 y un 9% por barba. Entre los cinco aportaron 1.000 millones por el 63% de un capital por el que ahora conseguirán 2.457 millones brutos, cantidad a la que tendrán que descontar la aportación inicial, otras ampliaciones de capital realizadas posteriormente y el deterioro registrado en ejercicios precedentes, así como líneas de crédito intragrupo.

José María Castellano. (ONO)José María Castellano. (ONO)Para la operación de Auna, el grupo solicitó una financiación sindicada de 3.500 millones, de los que 3.100 eran un préstamo concedido por ABN AMRO, Calyon, Fortis Bank, Banco Santander, Instituto de Crédito Oficial (ICO), Royal Bank of Scotland, Ahorro  Corporación Financiera, Société Générale, WestLB, Caixa Catalunya, SabadellAtlántico, Banesto, Rabobank y JP Morgan, Una deuda que fue refinanciada en 2012 y que ahora asume Vodafone tras hacer muy ricos a los pacientes inversores de Ono.

También lo serán un grupo reducido de directivos, que tenían un premio gordo en forma de Plan de Incentivos a Largo Plazo sobre 49,45 millones de acciones, lo que representa cerca de un 3% del capital de Ono. Esta participación asciende ahora a 216 millones, por lo que la plusvalía es más que considerable porque, además, una cuarta parte de esas stock options son totalmente gratuitas.

fuente el confidenial
http://www.elconfidencial.com/

la tele de vodafone ,mueve ficha

Los clientes de Vodafone España pueden disfrutar de Canal+ Liga y Canal+ Liga de campeones desde hoy en smartphones, tablets* (Android e iOS) y PC/MAC.


El mejor fútbol de Canal+ incluye 8 partidos de liga cada jornada, Copa del Rey, ligas internacionales y, de regalo, la liga de Campeones y dos partidos de Taquilla por 12€/mes (IVA incluido).  Más información aquí:  www.vodafone.es/yomvi

Vodafone España forma parte del Grupo Vodafone, una de las mayores compañías de telecomunicaciones del mundo por ingresos, con presencia en 30 países de los 5 continentes, y acuerdos con otros 50 en todo el mundo. Vodafone proporciona un abanico completo de servicios de telecomunicaciones móviles, incluidas comunicaciones de voz y de datos para el acceso de 419 millones de Clientes proporcionales a 31 de diciembre de 2013. Los más de 13.652.000 Clientes de Vodafone España se benefician de la experiencia y capacidad de esta empresa líder mundial, que ayuda a sus Clientes -individuos, negocios y comunidades- a estar mejor conectados en el mundo móvil.

fuente neeo.es

Vodafono: Ono sube y Vodafone baja

Moody's ha bajado la perspectiva de Vodafone a 'negativa' al tiempo que estudia elevar el rating de Ono, tras anunciar la multinacional británica la compra de la firma de cable por 7.200 millones de euros, incluyendo la deuda del grupo español.

En concreto, Moody's ha cambiado de 'estable' a 'negativa' la perspectiva de Vodafone, que actualmente tiene una calificación de 'A3' (calidad buena), tras la compra de la compañía española pendiente de la aprobación por parte de las autoridades regulatorias.

Vodafone va a financiar este acuerdo principalmente con recursos en efectivo existentes y con líneas de crédito bancario, lo que provoca un deterioro en sus indicadores crediticios, ha señalado Moody's.

La agencia de calificación ha explicado que la decisión de cambiar la perspectiva refleja el deterioro esperado en los indicadores crediticios de Vodafone después de esta adquisición. Así, una rebaja de la calificación en los próximos 12 meses es probable si la empresa no fortalece su perfil financiero.

Para el analista de Moody's Iván Palacios con esta transacción Vodafone ha agotado la flexibilidad financiera que supone la calificación de 'A3' y que había generado tras la venta de su participación accionarial del 45% en el operador estadounidense Verizon Wireless.

Además, para la agencia, una adquisición de este tamaño significa un despliegue de fondos por parte de Vodafone en un país en el que la recuperación en el sector de las telecomunicaciones está "lejos de ser seguro". Además, la compra de Ono no resuelve completamente los problemas de Vodafone en España, donde su desempeño operativo ha sido muy débil en los últimos años debido a la recesión macroeconómica, el entorno altamente competitivo y la regulación.

En cuanto a Ono, actualmente con una calificación de 'B2' (calidad pobre), la agencia ha indicado que la operación sería positiva para su crédito, ya que podría refinanciar su deuda con un interés más favorable al pertenecer a una empresa mayor.

Además, Ono, que actualmente mantiene un contrato de Operador Móvil Virtual con Telefónica, podría migrar sus cliente de móvil a la red de la filial española del grupo británico, lo que permitiría sinergias en costes.

europapress

La venta de ONo paso a paso

gracias al gran reportaje del confidencial podemos leer este articulo


Cuando a finales del pasado diciembre los venezolanos de Banesco se hicieron con el control de NCG Banco, nadie entendió que el feliz acontecimiento para los intereses de Galicia implicara la salida de José María Castellano de la entidad bancaria que agrupa a las viejas cajas regionales. Feijóo me lo dio y Feijóo me lo quitó, porque el presidente de la Xunta terminó actuando con su paisano más o menos como el rey de Hamelín con el flautista del cuento.

Está visto que nadie es profeta en su tierra, pero Castellano no ha buscado ninguna revancha más allá de la que obliga un cierto y merecido descanso para curarse en salud de tan tremendo desgaste. Con el tiempo, tres meses escasos, su apasionado carácter de gestor irredento le ha brindado la oportunidad de resarcirse como presidente que también es de ONO. La empresa de cable ha supuesto ahora la némesis particular del empresario gallego, una vez confirmado el acuerdo de venta a Vodafone en una operación que va a cambiar, sin duda, el mapa de las telecomunicaciones en España.

Se acabaron las miserias. La multinacional que dirige Vittorio Colao ha echado el resto por la empresa que fundó Eugenio Galdón en 1998 bajo la denominación de Cableuropa y que quince años largos después se asemeja a la actual ONO como un huevo a una castaña. La reconversión llevada a cabo en el último lustro ha sido decisiva para llevar a la novia hasta el altar después de un aparatoso proceso de saneamiento financiero, reestructuración laboral y pacificación societaria. Los resultados están ahí y se resumen en los 7.200 millones de euros que finalmente se ha comprometido a pagar el operador británico.

El consejero delegado de Vodafone España, Antonio Coimbra. (EFE)El consejero delegado de Vodafone España, Antonio Coimbra. (EFE)La llegada de José María Castellano a la presidencia de ONO en noviembre de 2008, seguida del ‘fichaje’ de Rosalía Portela como consejera delegada medio año después, permitieron el viraje de una compañía que llevaba tiempo embarrancada por el típico conflicto de agencia que enfrentaba a los accionistas de control con un gestor plenipotenciario. La crisis que empezaba a arreciar en España terminó por agotar la paciencia de los fondos de capital riesgo que estaban hartos de luchar contra los molinos de viento de Telefónica en una de esas batallas desenfrenadas de victoria en victoria hasta la derrota final.

Reestructuración laboral y financiera

La incorporación de los nuevos gestores permitió la reestructuración de empleo mediante un ERE pactado con los sindicatos que redujo la plantilla en 988 trabajadores durante el año 2009, primer ejercicio que la empresa cerró con números negros en su cuenta de resultados. Pese a todo, la entrada en beneficios no podía ocultar la grave enfermedad de una compañía atacada por el virus endémico de un alto endeudamiento acumulado en esa Arcadia engañosamente feliz del llamado easy money. La conclusión era que, Lisa y llanamente, ONO estaba al borde de la quiebra.

El rescate financiero se abordó a cara de perro en una doble banda de actuación. Castellano consiguió en primer lugar convencer a los sufridos socios de ONO para que se rascaran un poquito más el bolsillo como gesto de confianza en el proyecto. La predisposición de los dueños, que aportaron 200 millones en préstamos participativos, sirvió como reclamo indispensable para lo más importante, que era, en última instancia, el respaldo de los bancos. Los acreedores financieros acordaron a mediados de 2010 la renegociación de la deuda de 3.600 millones, que habían sido invertidos en la compra de Auna Cable durante los tiempos de vino y rosas, allá por el año 2005.

Una vez estabilizadas las relaciones con las entidades de crédito y sofocadas las discrepancias entre los accionistas promotores, la operadora de cable ha ido adecuando poco a poco su modelo de negocio a las nuevas tendencias del mercado español de las telecomunicaciones. ONO ha lanzado nuevos servicios de alta velocidad de 50, 100, 200 y 500 megas reales con una clara segmentación comercial tanto en el mercado residencial como corporativo. En los últimos años ha crecido hasta un millón de líneas de móvil y más de 323.000 usuarios de televisión online, poniendo también en marcha la primera red nacional de wifi en nuestro país.

Amparada en una infraestructura propia HFC, que combina la fibra y el cable coaxial, la compañía ofrece una singular dote en su enlace con Vodafone, que se traduce en más de siete millones de hogares conectados a la red de ONO. La empresa que surja de la gran fusión presentará una tarjeta de visita de casi 2,5 millones de clientes de banda ancha y otros 15 millones de telefonía móvil. En definitiva, un challenger de primer nivel y nada despreciable para el gran rival a batir que es Telefónica.

Otras operaciones en ciernes

Salvo mejor opinión en contrario de las autoridades de competencia, y no caerá esa breva, la primera gran fusión sectorial puede ser el banderazo de salida de otros movimientos análogos que se vienen fraguando en la parrilla de salida de la gran carrera de las telecomunicaciones. La heredera del antiguo monopolio ha salido al quite de sus competidores con una cuidadosa preparación artillera que le ha llevado a comprar E-Plus en Alemania al tiempo que sitúa sus alfiles en el tablero de esa partida de ajedrez que se juega desde hace tiempo en Telecom Italia.

el confidencial

fuente 
el confidencial.com

"No se prevén despidos, ambas plantillas son altamente complementarias"

Las plantillas de Vodafone y Ono son plenamente complementarias, por lo que no se prevén ajustes ni despidos" en la empresa resultante. Así lo han reconocido a elEconomista fuentes de Vodafone en la jornada en la que confirmaron oficialmente la compra de Ono por 7.200 millones de euros en efectivo, incluido los 3.341 millones de euros de deuda.
En la rueda de prensa de anuncio del acuerdo, Antonio Coimbra, consejero delegado de Vodafone España ha indicado indica que las dos empresas son muy complementarias en términos laborales y por eso opina que existen "oportunidades excelentes por ambas partes para generar valor y evolucionar". No obstante, el directivo advirtió que "es pronto para hacer cualquier otra consideración sobre si sobran trabajadores", y lo mismo ocurre sobre el futuro "de la actual cúpula de Ono en la nueva organización".
"No tenemos nada que comentar sobre el destino de las cúpulas de Ono", dijo Román, tras indicar que en los próximos días almorzará con José María Castellano, presidente de Ono. Sobre la marca Ono, Coimbra dijo que Vodafone percibe "mucho valor en la marca Ono y sería un disparate prescindir de ella, es una enseña con un reconocimiento en España y una notoridad muy elevada".
Coimbra ha detallado que la operación "impulsa la estrategia de comunicaciones unificadas de Vodafone en un mercado altamente convergente, acelerando el lanzamiento de nuevos servicios y extendiendo el alcance de su red, que es complementario con el actual despliegue por parte de Vodafone España de su red FTTH mutualizada".
Las mismas fuentes apuntan que Vodafone percibe "una oportunidad significativa para acelerar el crecimiento en productos y servicios convergentes de comunicaciones, a través de la venta cruzada a los clientes de cada compañía". Como ya se precisó en el comunicado difundido por la Bolsa de Londres, Vodafone proyecta sinergias en ingresos por un valor aproximado neto de 1.000 millones de euros para los cuatro próximos años.
Ono y su acuerdo con Movistar
Entre las novedades más esperadas del anuncio del acuerdo destaca el mantenimiento inicial del actual contrato que vincula Ono con Movistar para el servicio de móvil virtual, y del que restan casi dos años, por lo que se descarta que se vayan a producir indemnizaciones inmediatas por parte de Vodafone a su principal competidor.
No obstante, Vodafone aseguró que entablará conversaciones con Movistar para migrar cuanto antes a los clientes de Ono a la red de Vodafone.
Francisco Román, presidente de Vodafone España, aseguró que la operación muestra la confianza de Vodafone en España, algo en lo que también incidió Vittorio Colo, presidente del Grupo Vodafone, en el encuentro que ha mantenido con los analistas. "El español es un mercado fuertemente convergente y este es un momento histórico en la compañía", recalcó.
Inversión en fibra óptica
Coimbra reconoció que la red de fibra de Ono está preparada de cara al futuro para añadir más velocidad y capacidad a los clientes sin necesidad de realizar obra civil para extender más red. En términos de Red, elogió la arquitectura de red de cable de Ono "y que permite ofrecer a sus clientes las velocidades anunciadas, de forma garantizada, algo que no ocurre con las conexiones de ADSL y VDSL de otros operadores", dijo el directivo.
También reservó elogios para la oferta de televisión de pago e interactiva de Ono, "que atesora un liderazgo en contenidos en alta definición, con 37 canales en HD", además de un alto índice en la satisfacción del cliente.
La adquisición de Ono resultará complementaria con el lanzamiento de fibra de Vodafone, de forma que el próximo septiembre se añadirán los 1,5 millones de hogares de fibra de Vodafone a los 7,2 millones de residencias actuales de Ono. De esa forma, el operador rojo reducirá a la mitad su objetivo inicial de llegar a seis millones de hogares en el plazo de tres años junto con Orange, para reducirlo a tres millones.
Sin riesgos de competencia
El consejero delegado de Vodafone España estimó que se generarán más de mil millones de sinergias en ingresos y otros 2.000 millones en inversión en los próximos años, tras recalcar la"?tremenda oportunidad" que la operación ofrece a su grupo para vender móvil a la actual clientela fija de Ono. De la misma forma, Coimbra considera que a partir de ahora existe un amplio margen para impulsar el negocio de fibra gracias a la capilaridad comercial de Ono, gracias a los 2.500 vendedores con los que cuenta Vodafone.
Según Coimbra, las autoridades de Competencia deberán conceder su preceptivo visto bueno a lo largo de los tres próximos meses, sin que se esperen sorpresas dadas las cuotas de mercado. "Estamos confiados en que será una operación sencilla, que se resolverá en la denominada fase 1", comentó.
Juego con la salida a bolsa
Según Román, el acuerdo de compra se ha realizado en las últimas horas, en concreto a lo largo del último fin de semana, por lo que el directivo dejó claro que todos los rumores sobre la resolución de la compra efectuadas durante las semanas precedentes se realizaron con la adquisición en plena negociación.
Sobre el doble juego esgrimido por Ono de salir a bolsa al tiempo que negociaba su venta, Francisco Román indicó que todo aquqllo formaba parte de la estrategia del cablero. Así parafraseó a su jefe Vittorio Colao al indicar que "para bailar hay que estar atento a la música para salir a la pista justo cuando escuchas el momento musical adecuado".
17 de marzo, "un día histórico"
En la rueda de prensa celebrada en la nueva sede de Vodafone, Antonio Coimbra incidió en que "el 17 de marzo de 2014 será un día histórico para el sector de las telecomunicaciones" y enumeró las principales razones para la adquisición. En su opinión, "España es el mercado más convergente de Europa y para nosotros resulta clave por dar los clientes los mejores servicios de convergencia a través de las nuevas redes de nueva generación, tanto por fibra como 4G".
Según Coimbra, el negocio de Ono es altamente atractivo con la mayor red de fibra, además de la más completa de España y la más moderna de Europa, que llega a 7,2 millones de unidades inmobiliarias, "lo que permite impulsar nuestra estrategia convergente en España".


elEconomista.es

lunes, 17 de marzo de 2014

Cobertura Movistar , pero no por mucho

Otra duda importante revelada. Los clientes de telefonía móvil de ONO pueden haber acogido de distintas maneras la noticia de la compra de su proveedor por parte de Vodafone pero seguramente una de las primeras preguntas que les habrán venido a la cabeza es si mantendrán la cobertura móvil de Movistar.
Y así será al menos de momento, Vodafone ha afirmado durante la rueda de prensa que acaba de tener lugar que los clientes de móvil ONO mantendrán la cobertura de Movistar en el móvil al menos de momento. La nueva dueña de la cablera negociará un posible cambio de cobertura lo antes posible pero mientras los clientes de ONO no notarán diferencias.
ONO era hasta ahora uno de los pocos operadores móviles virtuales que tenían cobertura de Movistar y así seguirá siendo aunque hablemos en pasado. Desde Vodafone aseguran que mantendrán la cobertura de su rival a los clientes de ONO móvil, aunque asegurando que buscarán negociar el cambio de cobertura lo antes posible.
Por tanto aquellos eligieron ONO por tener cobertura Movistar podrán continuar en ella sin ningún problema aunque tendrán que tener en cuenta que más tarde o temprano pasarán a disponer de la cobertura de Vodafone. De no alcanzar ningún acuerdo con su rival Vodafone tendría que mantener la cobertura durante varios años, ya que el acuerdo entre ONO y Movistar fue renovado recientemente.


fuente xatakamovil